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jueves, 3 de diciembre de 2015

Entrada nº 22 - Tema 4-2 Copérnico y su tiempo


LIBRO 1 – TEMA  4 -  Aptdº 2    -1ª GRAN REVOLUCIÓN  - COPERNICO

Contexto del Tema ; Un poco de historia.

Hasta ahora, he dedicado el libro al proceso que pudo seguirse (o se siguió) para ir descubriendo nuestro Universo, mediante la aguda observación de mentes privilegiadas y con enorme entusiasmo por comprender qué, o mejor, cómo es y cómo se comporta  “esta maravilla” donde vivimos y que nos circunda. Siempre misteriosa, sorprendente e inaprehensible. La labor fue y sigue siendo ardua, pues aun con los grandes avances actuales, nuestro Universo sigue tan misterioso como al principio de los tiempos y guarda enormes incógnitas, todavía por descubrir.

Ya hemos visto que  filósofos y metafísicos con algo, o mucho de teología, iban descubriendo figuras abstractas (puramente mentales) así como las complejas y  bellas relaciones que había entre ellas. Círculos, triángulos, polígonos, cubos, esferas, tetraedros etc.                                                   
Otros se dedicaron a observar con gran paciencia y metodología lo que pasaba en el mundo lejano de las estrellas. Midieron; Confeccionaron mapas del Cielo; Vieron los movimientos de los astros y cualquier fenómeno que en ellos ocurriese.                         ¡! Difícil misión averiguar qué pasaba en esos lugares tan lejanos!! 

Resumen previo de los conocimientos (y/o creencias)  que imperaron hasta El Renacimiento:

A) Grandes geómetras y matemáticos – Los resumimos en la familia de “Pitagóricos”. Abarcaron los Campos de La Teología, Filosofía, Metafísica y Política; por ejemplo “La República” de Platón.
B) Grandes observadores del cielo y todos sus astros. Estos aplicaban para sus cálculos los métodos (y dogmas) descubiertos por los anteriores.                                                   Dominaban La Trigonometría-La Geometría y El Álgebra, materias fundamentales para medir distancias y movimientos. Se movían en el campo de la Teología, Las Matemáticas, La Física cinemática (1*) y La Mecánica Aplicada (Ingeniosos instrumentos de medición como Astrolabios, sextantes etc. con los que medían ángulos).
(1*) Cinemática: Parte de La Mecánica que estudia los movimientos de los objetos sin tener en cuenta las causas de estos.

C) Opinión generalizada e indiscutible de que Dios, por ser perfecto, tuvo por fuerza que hacer un Universo  a su imagen; Es decir: También perfecto. Desde Aristóteles, Platón, Santo Tomás de Aquino,  hasta el siglo XVI, esta relación biunívoca era Dogma.
Todo ello se desarrolló en una Europa Católica, dividida por los Cismas Luterano y Calvinista,  promovidos por el clérigo alemán Martín Lutero y el sacerdote suizo Juan Calvino respectivamente. Ambos fueron reformadores de la Fe Católica, desligándose de la Jerarquía Papal Romana, como reacción a la corrupción a que ésta había llegado. Por ello a sus iglesias y credos se les llamo Iglesias Reformadas; Reformistas;  Protestantes; Evangelistas….
Mientras Tycho Brahe (Tema 3 Aptdº 1 de este libro.), con sus tablas celestes Rodolfinas, seguía con su concepción de un Universo Helio-Geo-Céntrico, otros aires y conceptos revolucionarios se estaban fraguando.                                                           

Cabe destacar la figura de Nicolás Copérnico, que iniciaría La 1ª  Gran Revolución del siglo XVI, llamada Revolución Coperniquiana ó Copernicana.                                                                                                           Ya se había abandonado la idea de las Esferas Cristalinas girando alrededor de La Tierra, pero La Tierra seguía siendo el Centro Astronómico y Antropocéntrico, es decir:  La Tierra y el Hombre centros del Universo.                                                                         

Copernico.

Copérnico era un clérigo católico multifacético, ya que ejerció labores políticas, administrativas, militares, diplomáticas, entre otras. La Astronomía era para él mero entretenimiento. Era un aficionado que sin embargo ha pasado a la historia como uno de Los Grandes Astrónomos. Sabía que un tal Aristarco de Samos, gran Matemático del año 230 antes de Cristo, del que  ya hemos tratado en anteriores capítulos, había promulgado una teoría que quedó olvidada en la posteridad. Conocía que la Tierra era una esfera y sabía su tamaño aproximado. Éste ya lo había calculado antes que él, Erastothenes  de Alejandría (Tema 2 de este libro).                                                                                                                                                   Aristarco afirmaba que La Tierra y los Planetas, giraban alrededor del Sol. Solo La Luna lo hacía alrededor de La Tierra. Sus medios eran muy limitados, pero su inteligencia era larga. Para justificar su teoría, se basaba en la lógica de que, siendo el Sol mucho mayor que La Tierra y los Planetas, no era muy razonable que Este Astro Único, por ser donador de luz, calor y vida, tuviera un papel secundario  en el gran concierto universal, girando alrededor de objetos mucho menos relevantes que Él. Por algo, en todas culturas conocidas era considerado como un Dios Mayor, por ejemplo: RA-AMON-HELIOS. El mismo Copérnico afirmaba, que El Sol era el reflejo de La Luz de Dios en La Creación, por tanto debería de ser también el centro del Universo.

Copérnico no tenía grandes medios de medida astronómicos(al contrario que Tycho), pero su enorme talento y conocimientos matemático-geométricos, unidos a sus observaciones, le llevaron a retomar la teoría de Aristarco, olvidada desde que El Cristianismo fue adoptado por Constantino como doctrina oficial del Imperio Romano ; 1º con el edicto de Milán, en el que legalizó el Cristianismo, prohibido hasta entonces( Año 313) y luego en el Concilio de Nicea (Año 325), provocando así la ruptura entre el Imperio Oriental (Bizancio) y el Occidental (Roma). Desde entonces la hegemonía de la Teología Cristina Antropocéntrica y heredera de Aristóteles, dominaría las ideas en Occidente hasta el siglo XVI y de las cuales también participaría Copérnico. Disponía de estos grandes conocimientos astronómicos de la antigüedad, entre otros; Aristarco de Samos; Erastoghenes; Ptolomeo.               También conocía las excelentes y precisas cartas estelares Rudolfinas de Tycho Brahe.                                                                                                                            

Nuestro personaje averiguó varias cosas.

1ª) La teoría de Aristarco, que paso a llamarse “Heliocéntrica”,  no solo era razonable, sino que simplificaba mucho la comprensión del Universo y hacía mucho más sencillas y comprensibles la Cartas Celestes, tremendamente complicadas hasta entonces.
-Helios = Sol – Heliocentrismo: El Sol es el Centro del Universo.

2ª) Afirmó que las órbitas de los planetas, incluida La Tierra, eran perfectamente circulares. Su idea pues, de la correspondencia biunívoca entre un Dios perfecto con un Universo perfecto  era compatible. La Circunferencia seguía siendo perfecta y por tanto el nuevo esquema también debía de serlo. Este hecho no le coincidía con sus observaciones, pero lo obvió, pensando (O pensando fingir) que se debía a sus errores de observación y no a la imperfección de la obra de Dios.
3ª) Sus Cartas Celestes, encajaban mejor con este nuevo esquema y perfeccionaban las anteriores.
Con todo ello, se decidió a escribir su Gran Obra en 1543:                           
De Revolutionibus Orbium Coelestium (algo así como “La Revolución de las Orbitas Celestes”).                                                                                            
La escribió como obra original suya, sin nombrar para nada al gran Aristarco de Samos. A veces los grandes Sabios se comportan con ruindad, atribuyéndose como suyas determinadas obras que son, o provienen de otros, como ya hemos visto con Tycho Brahe y Wittich en el tema 3. Lo escribió sin idea de publicarlo, quizás por cobardía, pues las divisiones religiosas y los prejuicios dogmáticos ya comentados y todavía en vigor en las altas jerarquías eclesiásticas, lo hacían muy peligroso. La Santa Inquisición, tanto la católica como la reformista, acechaba.                                                                                                                                            Afortunadamente, en la Iglesia Católica también había altas jerarquías amantes de la ciencia y sus descubrimientos, sin que ello implicase el pensar que se atacaba a Los Fundamentos básicos de la Doctrina de La Iglesia. (Ahora los llamaríamos curas progresistas). Uno de estos fue el Papa Pablo III, que teniendo noticias del libro, le pidió una copia del manuscrito. A partir de entonces se dio el visto bueno para publicarla, dedicándosela  a este Papa amante de La Ciencia.                                                                                                                          
En esta obra demostraba con cálculos matemáticos, mucho más perfectos y desarrollados que los de Aristarco, que:

1º) La Mecánica Celeste aplicada hasta entonces se simplificaba enormemente.

2º) Estaba basada en cálculos rigurosamente matemáticos; Las observaciones y tablas de los astrónomos anteriores, sobre todo, la Cartas Rodolfinas de Ticho Brahe, ya no podían ser  interpretadas de forma aleatoria.                                                                                                                  
3º) Rompe definitivamente con la Sagrada e Inamovible concepción Greco-Aristotélica-Cristiana del Cosmos. Ya nada sería igual en adelante. Los esquemas rígidos clásicos, se irían derrumbando uno tras otro.        
Grandes Sabios de la época aceptaron y completaron con más datos este nuevo y revolucionario esquema. Entre ellos podemos citar, por su importancia: Galileo Galilei, Giorgiano Bruno,  Johannes Kepler….y otros. Aun así, no fue aceptada en el siglo XVI ni por la Sorbona (Autoridad máxima en La Cultura de la Época) ni por los Reformados Luteranos y Calvinistas. Fue tachada de herética y sus defensores salvaron sus vidas a duras penas. Algunos, como Giordano Bruno, no tuvieron esa suerte y fueron quemados en la hoguera. También Galileo estuvo cerca del martirio, de no haberse retractado de sus ideas ante el Tribunal Eclesiástico.

Comienza la 1ª gran revolución científica

Principios fundamentales de La Teoría Coperniquiana:

1º) El Universo conocido y/o cognoscible era Eterno, Perfecto e Inmutable.

2º) Los Planetas giraban alrededor del Sol en orbitas “perfectamente circulares”. Lo mismo que La Luna alrededor de La Tierra.

3º) Todos ellos tenían a su vez un movimiento de rotación sobre su eje. Las trayectorias absolutas eran pues bucles cerrados helicoidales alrededor del Sol.
4º) La velocidad de traslación de los planetas alrededor del Sol, era inversamente proporcional a la distancia al Sol. Es decir: a mayor distancia, menor velocidad y viceversa.

Teníamos de nuevo “El Universo perfecto”, ya que la circunferencia seguía siendo  modelo de figura perfecta.

Nuevo squema del universo según Copérnico

Ver Figura 4-6 Planetas del Sistema solar.
En ella podemos ver que aun no figuran Urano, Neptuno y Plutón, ya que no se habían descubierto todavía. “Urano”, por tener una atmósfera azulada muy  tenue, que lo hacía invisible con los medios de entonces. “Neptuno” por su enorme lejanía. (Desde que se supone el origen de la existencia de la civilización humana, aun no ha dado una vuelta completa al sol). “Plutón” por su lejanía y pequeñez. Es tan pequeño, que recientemente los astrónomos no lo consideran un planeta. Su satélite Caronte es más grande que él, entonces podríamos suponer que Caronte es el planeta y Plutón su satélite. En la edad contemporánea, se ha descubierto, con la sonda New Horizon, lanzada el 19 de enero de 2006, que en realidad es un sistema binario, es decir, que ambos rotan sobre sí mismos. Está tan lejos, que la sonda ha necesitado 9 años para llegar. En fig 4-6 vemos el nuevo modelo de Universo, restringido solamente al sistema solar. No se conocía nada del más allá.
Fig. 4-6




Fin tema 4-2  

Entrada nº 22 del: ensayocosmologico.blogspot.com

bayodjose@gmail.com

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